Archives

  • 2018-07
  • 2019-04
  • 2019-05
  • 2019-06
  • Y sin embargo de esos pueblos presuntamente

    2019-04-11

    Y sin embargo, de esos pueblos presuntamente reaccionarios por naturaleza provienen muchos de los más importantes escritores de La Tribune des Peuples. Los escritos de esos colaboradores tienen como fin afirmar la historicidad de esos pueblos y la continuidad de sus luchas. Los radicales de La Tribune des Peuples intentarán salir del discurso teleologista que concibe order BLZ945 los pueblos dominados como necesariamente “reaccionarios” por ser “atrasados” y los condena a la desaparición o a su integración dependiente, en el marco de un proceso histórico mundial único pensado a partir de la historia de las naciones dominantes. Estos radicales tienen claro que la revolución social que se intentaba provocar no podía ser la imposición de pautas culturales y de desarrollo económico venidas desde afuera: no debería llevar a la “desnacionalización” o el “exterminio” de los grupos dominados. El socialismo debía ser replanteado a partir de las experiencias organizativas concretas de cada nación, que le dan coherencia a su historia y continuidad a sus luchas. El rescate de las experiencias sociales concretas era también la reivindicación de una forma de vida histórica realmente existente a pesar de la realidad de la dominación. Esas experiencias llevan, por un lado, al planteamiento de un socialismo autóctono, basado en la historia viva de cada pueblo y crítico del teleologismo y el desarrollismo y, por el otro, a plantear el vínculo necesario que debe unir al socialismo con el anticolonialismo. De entre los intelectuales de La Tribune des Peuples dedicados a explicar la historia de pueblos presuntamente reaccionarios por naturaleza, destaca uno cuyo nombre ha aparecido con anterioridad: Ramón de la Sagra (1789-1871). A juicio de ángel J. Cappelletti, este pensador casi olvidado “fue el más original de los socialistas utópicos españoles”. De conocimientos pasmosos, La Sagra se distinguió como naturalista, agrónomo, geólogo, estadístico y reformador social. Fue director del Jardín Botánico de La Habana, y publicó la primera gran historia de Cuba de la que se tenga noticia, en 13 volúmenes, cuya mayor parte está dedicada a pollen grains la historia física y natural de la isla. En España fue el primer comentador de Kant, pero también fue el introductor de Krause, mucho tiempo antes de que Julián Sanz del Río emprendiera su obra divulgadora. También fue amigo y colaborador de Proudhon, hasta la ruptura de ambos en 1849, y es responsable del primer periódico anarquista de España, El Porvenir, que comenzó a aparecer en 1845. La cantidad de colaboraciones firmadas por La Sagra dan una idea del prestigio que tenía su nombre en los círculos radicales en Francia: el diario ofrece fragmentos de las obras que La Sagra va publicando. Sus redactores siguen con atención los proyectos y preocupaciones del viejo filósofo español: recogen los pormenores de su pelea con Proudhon, que causó la desaparición de los Bancos del Pueblo en que ambos estaban empeñados, y narran los pormenores del proyecto de una organización para la paz universal, en que La Sagra estaba interesado. El viejo corresponde a esa atención desplegando una enorme actividad: apoya al diario comprando anuncios donde promociona sus nuevos libros; probablemente él es responsable de la aparición desconcertante de algunos anuncios comerciales dirigidos al público científico y la aparición esporádica de un “Bulletin scientifique” con reseñas de libros de fisiología, medicina y geología. “La Révolution et l’Espagne”, texto de La Sagra que aparece en el primer número de La Tribune des Peuples, repite una idea común a gran parte de los textos publicados en la primera etapa del periódico: los radicales europeos hablan todo el tiempo de la revolución europea pero, en realidad, no conocen Europa. no se dan cuenta de que esa revolución está formada de “acentos diversos”, y de que muchos de ellos provienen de pueblos hacia los que la izquierda europea tiene prejuicios, y sobre cuyas luchas sociales y tendencias intelectuales se sabe poco. uno de ellos es España.